No soy feminista, ni lesbiana, no pertenezco al Pen Club del Perú, ni a partido político alguno. Con todos los requisitos que no cumplo, me pregunto si algún día podré ser escritora.Hace unos días asistí a una conferencia donde las cuatro renombradas escritoras limeñas que disertaron sobre la vida y obra de la escritora inglesa Virginia Wolf, aceptaron ser feministas. Resulta que Virginia Wolf también era feminista y además lesbiana. Un tiempo atrás leí sobre Flora Tristán y resulta que también fue feminista y que casualidad, lesbiana. He sabido de otras escritoras lesbianas como la poetisa Safo de la antigua Grecia, que no creo haya sido feminista militante, porque en la época probablemente no había centros que las aglutinen. Hace poco fui a la presentación del libro de Ester Vargas, la profesora de la San Martín, a la que casi botan de la universidad, según ella, por discriminación contra su opción sexual. Ese día, una de sus presentadoras la periodista María Luisa del Río, también confesó su condición de lesbiana.
En mi caso, aspiro a ser escritora, pero nunca he buscado inscribirme en Manuela Ramos ni en Flora Tristán, ni en institución que se le parezca, sencillamente, porque no creo que a lo largo de la historia, la mujer haya sido ninguneada por su condición de mujer, al contrario, siempre he creído, porque lo he visto, que la mujer es y siempre ha sido el motor de su hogar, y si creemos que el hogar es la célula básica de la sociedad, entonces podríamos decir que la mujer es en gran parte responsable de la sociedad que tenemos. Muchos dicen que los hombres son machistas porque tuvieron una madre que les permitió serlo y esa versión es totalmente válida para mi. Pienso con toda seguridad que somos lo que somos, hombres y mujeres, por los estímulos que hemos recibido en el hogar materno, nunca he creído que las mujeres estén rezagadas con respecto al hombre, es cierto que en la sociedad se ven más hombres que mujeres en casi todos los ámbitos del quehacer, pero habría que preguntarse cuál es la verdadera razón.
Estoy convencida de que las personas, nos limitamos solas, porque no hemos aprendido a confiar en nuestras potencialidades, porque no hemos recibido buenos ejemplos en el hogar, porque nos hemos tomado muy en serio eso de ser el sexo débil. Yo no odio a los hombres, me parece que podemos imponernos en este mundo sin odiarlos, y eso de ensalzar a las mujeres sólo porque son mujeres, me parece que es victimizarse. No tenemos que competir con ellos. Me parece que todos tenemos exactamente las mismas oportunidades.
También es cierto, porque lo vemos, que muchas mujeres que han llegado a destacar son feministas, lesbianas y militantes activas del algún partido político, tenemos el caso de la Defensora del Pueblo y quizás muchas otras más en la política, en las artes, las letras y otros ámbitos; pero no tiene que ser un requisito, también tiene que haber muchas que sólo escriban, sin desear ser parte de ningún colectivo, simplemente por el placer de escribir, porque expresarse las mantiene vivas, lo importante es cuidar la calidad de lo que se escribe, creo.






2 comentarios - en este espacio déjame tu parecer:
Yo creo que para la vida o para cualquier tipo de talento en la vida, no se necesita de requisitos, ni de generos. A mi parecer cuando una persona -independiente del genero- se obsesiona o da a relucir su tendencia (machista o feminista) pierde de la subjetividad y de la belleza de ver las cosas y los momentos de la vida; porque para todos el significados de belleza o talento no son iguales. Asi que no es necesario de colgarce de una obsión sexual o de sindicatos o clubs para llamar la atencion, eso significa: "justificar tus complejos o tus posibles fracasos ante el mundo". Asi que Ana escucha tu interior y sal a relucir todo ese talento que tienes para dar a conocer al mundo ese 'don' que Dios te ha dado para escribir.
Yo también quisiera saber por qué algunos homosexuales son tán talentosos. ¿Cuál será ese oscuro sortilegio que ilumina sus mentes?En lo de pertenecer al Pen Club, a lo mejor más adelante, inevitablemente vas a tener que formar parte de alguna organización de escritoras, entre tanto, tú solo sigue escribiendo.
Interesante reflexión.
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