En el Perú, veintitrés valerosos policías, la popular cantante vernacular Alicia Delgado y el ex alcalde de Lima Alberto Andrade. En el mundo, el Rey del Pop Michael Jackson y la ex Ángel de Charly Farrah Faucett, todos ellos murieron en un sólo mes. La particularidad de estas muertes es que todos, en su estilo, eran muy populares.
Cada una de estas muertes nos ha dejado, literalmente con la boca abierta. Todavía no terminábamos de reponernos del horrendo masacre de los veintitrés policías en Bagua, cuando a los días nos llega la noticia de la prematura muerte del popular Gordo Andrade, una persona noble, decente, un político como pocos, el que logró lo imposible: Cambiarle la cara a Lima y permitirnos vivir a los que vivimos en esta ciudad dignamente, como diría mi madre: “Como gente”. El mismo día en que nos preparábamos para darle el último adiós al ex alcalde más querido de todos, la boca y los ojos se nos abrieron aún más con la noticia de la violenta muerte de Alicia Delgado, una cantante que destacó en su carrera de folklórica, gracias a un marketeo publicitario que la mantuvo hasta el final en la cúspide de la ola. Fue encontrada muerta en su cama, con signos de ahorcamiento, tenía una cuerda en el cuello y gran cantidad de cortes en el cuerpo. Lo irónico de su muerte es que al parecer se preparaba para un segundo debut en su vida, hacía un mes había celebrado sus 50 años de vida en medio de una fiesta de quinceañera con cruce de espadas y todo, pero antes de eso, perdió varios kilos y se sometió a una intervención quirúrgica que la dejó convertida en una muñeca, se dejó crecer el cabello. Se puso realmente bonita y todo para qué, para irse arriba, a alegrarle la vista de otros.
Justo el mismo día, nos llegó la triste noticia de la muerte de Farrah Faucett, ícono sexual de los 70s, en vísperas de una nueva boda con su ex esposo Ryan Oneil. Farrah Faucett marcó época en el mundo de la moda, impuso el peinado “Viento”, su amplia sonrisa y su blanquísima dentadura, fueron un modelo a seguir para muchas. Fue una de los Ángeles de Charly, una popular serie de televisión en la que tres lindas chicas investigaban casos por encargo del enigmático Charly, a quien ni ellas, ni los televidentes, llegamos a conocer nunca. Tenia 65 años de edad y hasta los últimos días peleó cuerpo a cuerpo con su enemigo mortal: El cáncer de colón, al que, al final, no pudo ganarle. Pero lo último, la noticia ya no ya y la que nos deja prácticamente sin aliento, es la muerte de Michael Jackson, un cantante y bailarín que marcó época en los 80s con sus pegajosos ritmos, ¿A quién no hizo bailar Michael Jackson?, ¿Quién de esa época no soñaba con moverse como él?. Si nos ponemos a recordar uno de sus emblemáticos temas: Shake your Body Under the Earth o sus fantásticos videos: Thriller, Bad y muchos otros, nos vuelven las ganas de movernos. Una persona controvertida que perdió o ganó más simpatía, (según como quiera verse), cuando de ser negro, un buen día se apareció con la piel blanca y el rostro totalmente cambiado. Murió cuando se preparaba para retomar su carrera artística, -tras unos años en los que tuvo que enfrentar varios procesos judiciales por una acusación de Pedofilia, de la que finalmente salió absuelto-. Murió justo cuando preparaba un gira mundial, las entradas se agotaron en Londres donde el 13 de julio iba a iniciar su gira por Europa. Un ataque al corazón se lo llevó.
"Mestra Vida camará, te da y te quita, te quita y te da"
Todas estas muertes ocurrieron en un solo mes, el fatídico junio de 2,009. A veces pasamos largas temporadas en las que no sucede nada y de pronto en pocos días pasa de todo. Como si la muerte despertará de un largo sueño, se acordara de su misión y decidiera recuperar el tiempo perdido. ¿Cómo hará la muerte para seleccionar a quién llevarse? ¿Está escrita en algún papel la fecha de cada uno? Hay un dicho que dice “Nadie se muere en la víspera”. O es una decisión que la dama toma caprichosa y apresuradamente. ¿Se puede engañar a la muerte? ¿Se puede llegar a un acuerdo?, ¿Hay manera de renegociar los plazos? ¿Hay atenuenates? Si se es madre de pequeños, si uno es el único sostén de la familia, si se está en medio de una negociación que le puede cambiar la vida a muchos, si uno es muy joven, si se tiene un mundo por delante, si todavía no se han cumplido las metas, si todavía no se ha conocido el amor, si no se ha sufrido lo suficiente, y así, podríamos encontrar interminables razones para no aceptar la muerte, aunque bien en el fondo sepamos que morir es tan natural como nacer.

Quiero pensar que todos ellos se van a conocer arriba, apenas lleguen se va a organizar una linda velada: Michael va a recordar sus mejores temas, Farrah se va a mover tímidamente, ya no era una teeneger, el gordo Andrade va a tratar de marcar algunos pasos, pero al final va a pedir una guitarra y un cajón para enseñarles a los gringos a jaranear como se debe: “Vamos a la fiesta del carmen negrita, vamos que se acaba ya la procesión, vamos a bañarnos en agua bendita, a ver si podemos lograr el perdón... tus labios dulces, son picarones, choclitos blancos tus dientes son. cuando te ries, brotan canciones; que hacen que pierda yo la razón. Como me tienes, negra limeña; me tienes loco, sin curación. Noche tras...” y mis veintitrés policías, aunque algunos por su juventud no conozcan la música criolla, igual van a aplaudir y se van alegrar al ver a su alcalde, y él, con toda seguridad los va a adoptar a todos como hijos; mientras tanto, nosotros nos vamos a quedar aquí abajo un tiempo más, esperando el día en que nos toque partir hacia donde todos irremediablemente vamos a ir algún día.







2 comentarios - en este espacio déjame tu parecer:
Nacer y morir forma parte del ciclo de la vida, es necesario morir para dar lugar a nuevos nacimientos. La muerte de personas queridas es penosa porque nos acostumbramos a ellas, pero como dice la biblia: Hay un momento para nacer y otro para morir, momento para reir y momento para llorar.
La muerte es un tema muy misterioso, y que forma parte de la vida, aunque muchos de nosotros no la aceptemos como tal… Estoy segura de que la muerte de cada una de las personas que se fueron de este mundo en este mes tan trágico, pasarán a una mejor vida. Pues sólo Dios sabe por qué se fueron… tal vez para no padecer o por que ya sufrieron demasiado… entonces ahora les toca estar en paz.
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